pueblo

El término municipal de la Floresta (5,69 km2) forma una franja alargada de norte a sur, al límite de la plana d’Urgell. Se encuentra a 316 metros de altitud, al lado del torrente de la Fermosa.

Antiguamente el pueblo se denominaba Castellots y estaba situado a 1.5 km del actual. Durante la Guerra de Sucesión, el pueblo fue totalmente arrasado en el año 1707. En 1814 se agregó a las Borges Blanques, hasta que en 1936 la Diputación accedió a su “independencia” ya con el nombre actual de la Floresta.

El Castillo de la Floresta data de inicios del siglo XIII y combina elementos románicos, góticos y renacentistas. Forma un sólido conjunto de edificios donde destacan bellos ajimeces, una notable almena, ricos techos tallados de madera y plafones de yeso policromados. Fueron propietarios de este monumento, declarado Bien Cultural de Interés Nacional, los duques de Cardona, los condes de Pallars y los Duques de Medinaceli.

En en un extremo del Castillo se encuentra la Iglesia Parroquial dedicada a San Blas.

En la plaza Macomunitat hay una gran cruz neogótica de piedra.

Vinculado al Castillo se encuentra el antiguo Pou del Gel, una construcción de 150 m3 de capacidad que tenía la función de conservar los alimentos mediante la nieve que se guardaba en su interior.

Históricamente en el municipio ha tenido una importancia primordial el recurso natural de la piedra y el oficio de los picapedreros, que se puede apreciar en una visita a la Sala de Exposiciones de los Trabajos de la Piedra.